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Tratamiento de la Lesión de Menisco

Si sientes un pinchazo agudo en la rodilla al girar, notas que se te «bloquea» o sientes dolor al subir y bajar escaleras, es muy probable que tu menisco esté dañado.

La lesión de menisco es una de las patologías de rodilla más frecuentes. Ya sea provocada por un gesto deportivo o por el desgaste natural, nuestro objetivo en JP Fisioterapia es claro: eliminar el dolor, recuperar el rango de movimiento y devolver la estabilidad a tu rodilla para que retomes tu vida activa.

Tratamiento Artrosis Aldaia Valencia
Javier Puerta

¿Qué es el menisco y por qué se rompe?

Los meniscos son estructuras de fibrocartílago situadas en el interior de la rodilla, entre el fémur y la tibia. Actúan como los verdaderos amortiguadores de la articulación, absorbiendo impactos y distribuyendo las cargas para proteger el hueso.

Existen dos tipos principales de lesiones meniscales que tratamos en consulta:

  • Rotura traumática: Muy común en personas jóvenes y deportistas. Suele producirse por un giro brusco de la rodilla con el pie apoyado en el suelo.

  • Rotura degenerativa: Producida por el desgaste progresivo del tejido (microtraumatismos). Es frecuente a partir de los 40 o 50 años y puede aparecer sin un golpe fuerte previo.

Síntomas principales: ¿Cómo identificar una rotura de menisco?

Dolor localizado: Generalmente en la línea articular (cara interna o externa de la rodilla).

Bloqueo articular: Sensación mecánica de que la rodilla se queda «enganchada» y no se puede estirar o doblar por completo.

Chasquidos: Ruidos articulares audibles o palpables al mover la pierna.

Inflamación y derrame: La rodilla puede hincharse horas después de realizar un esfuerzo.

Abordaje y Tratamiento de Fisioterapia

Muchos pacientes asocian la rotura de menisco directamente con el quirófano, pero la evidencia científica actual respalda que, en muchos casos, el tratamiento conservador ofrece excelentes resultados a largo plazo.

Tratamiento Conservador (Evitando la cirugía)

Si la lesión no provoca bloqueos mecánicos graves, priorizamos la recuperación funcional sin operar

Rehabilitación Pre y Post-Quirúrgica

Si la cirugía (artroscopia) es necesaria, la fisioterapia es fundamental para el éxito de la operación

Tu aliado en la lucha contra la Lesión de Menisco

Fisioterapia en Aldaia

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Me diagnosticaron una rotura de menisco y el traumatólogo ya me hablaba de operar. Un amigo de aquí de Aldaia me recomendó probar primero en JPfisioterapia. La mejor decisión que he tomado. Con su plan de ejercicios y terapia manual, en pocas semanas el dolor desapareció y he vuelto a caminar por el Barranc sin molestias. Se nota que están al día con los últimos estudios y no van a lo fácil. Muy agradecido por el trato cercano y profesional. ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ - Jorge G.
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Llevaba meses con un dolor constante en la rodilla que no me dejaba dormir ni subir las escaleras de casa. Pensaba que eran 'cosas de la edad' o del menisco desgastado. En la clínica me explicaron todo con mucha paciencia y claridad. El tratamiento ha sido mano de santo; he recuperado la movilidad que pensaba perdida. Da gusto tener profesionales así en nuestro pueblo. ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ - Juan A.

Preguntas Frecuentes

¿Tienes dudas? Estás en el lugar correcto.

En JP Fisioterapia queremos que entiendas qué te pasa y cómo podemos ayudarte. Aquí hemos recopilado las consultas que más nos hacéis en la clínica para ayudarte a despejar dudas antes de tu visita.

Lamentablemente, el menisco es un tejido con muy poca vascularización (le llega poca sangre), por lo que no tiene capacidad de regenerarse por sí mismo una vez roto. Sin embargo, esto no significa que siempre duela. El tratamiento de fisioterapia busca que la rotura deje de doler y de inflamarse, permitiéndote hacer vida normal aunque el tejido siga lesionado.

Hoy en día se intenta evitar la cirugía siempre que sea posible, especialmente en roturas degenerativas (por desgaste). La operación suele reservarse para:

  • Bloqueos articulares: Cuando la rodilla se queda trabada y no se mueve.

  • Roturas traumáticas en jóvenes: Donde se intenta suturar el menisco.

  • Fracaso del tratamiento conservador: Si tras semanas de fisioterapia el dolor persiste.

 

Con un buen plan de fisioterapia y ejercicio terapéutico, la mayoría de los pacientes notan una gran mejoría entre las 4 y 6 semanas. El objetivo es desinflamar la zona y fortalecer la musculatura para que compense la falta de amortiguación del menisco.

 

Sí, en la mayoría de los casos se puede caminar. Si la rotura es pequeña o degenerativa, podrás andar con molestias leves. Solo se prohíbe el apoyo si hay un dolor muy agudo, un bloqueo de la rodilla o si el traumatólogo lo indica expresamente. Escucha a tu cuerpo: si duele mucho, descansa.

Debes evitar ejercicios que impliquen impacto (correr, saltar) y, sobre todo, aquellos que requieran giros de rodilla con el pie apoyado o flexión profunda (como sentadillas profundas o ponerse en cuclillas), ya que aumentan la presión sobre el menisco y pueden agravar la rotura.

Si la lesión es reciente o la rodilla está hinchada y caliente, lo mejor es aplicar frío (hielo) durante 10-15 minutos varias veces al día para bajar la inflamación. El calor se suele reservar para fases más crónicas o para relajar la musculatura antes de los ejercicios, pero ante la duda en una fase aguda: hielo.

No se recomienda conducir si tienes dolor, movilidad reducida o si estás tomando medicación fuerte. Ante un imprevisto, necesitas que tu pierna responda rápido para frenar a fondo. Si tu rodilla no tiene fuerza o te duele al pisar los pedales, es peligroso conducir.

Aunque ambas duelen, el esguince afecta a los ligamentos (estabilidad) y suele doler al estirar esos ligamentos. El menisco es el "amortiguador" interno; su dolor suele ser más profundo, mecánico (con chasquidos o bloqueos) y se nota más al girar o al agacharse.

 

Una vez pasada la fase aguda de dolor, los deportes más recomendados son aquellos de bajo impacto y cadena cinética cerrada lineal, como la bicicleta estática (con el sillín alto para no doblar mucho la rodilla), la natación (evitando estilo braza) o la elíptica.

 

Los chasquidos o crujidos son muy comunes en las lesiones meniscales. Ocurren porque el fragmento roto del menisco se interpone en el movimiento normal de la articulación o porque la superficie, que debería ser lisa, se ha vuelto irregular. Si el crujido no va acompañado de dolor agudo, generalmente no es preocupante.

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